Tome formas familiares más allá de lo común.
Por Lindsay Adler | Publicado el 18 de agosto de 2009 a las 19:40 EDT

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Las sombras aportan interés visual y dramatismo a tus fotografías, y son bastante fáciles de encontrar (o crear) dondequiera que estés. Aquí hay tres formas de llevar formas familiares más allá de lo común.
El vidrio esmerilado añade otra dimensión a las siluetas planas. Con el sujeto a contraluz, puedes obtener una sombra inquietante y surrealista. En esta foto, el tinte azul y el modelo empujando contra una ventana dan la impresión de una persona atrapada en el hielo. Puedes comprar una lámina de vidrio esmerilado para usar en interiores o exteriores, o buscarla en puertas y ventanas. (Si les ofreces una copia impresa de la fotografía resultante, es posible que empresas como hoteles y tiendas te permitan tomar fotografías allí; no está de más preguntar).
¿Por qué incluir el objeto original? No necesitamos ver la silla de playa y la sombrilla:la sombra por sí sola define su presencia. Busque formas y texturas que puedan transmitir la imagen.
Preste atención a las formas en que las fuentes de luz puntuales o estrechas proyectan sombras repetidas e intente utilizar el efecto para retratos intrigantes. Esta foto, por ejemplo, habría sido aburrida sin las rayas alternas. Busque luz que atraviese las persianas u otros objetos que divida el haz. O haz el tuyo propio:haz agujeros o hendiduras en tela, papel o cartón para que la luz pase a través de ellos.