Si bien un rodaje bien planificado sienta las bases, la verdadera transformación ocurre durante la posproducción.
Después de grabar el metraje, impórtelo a una herramienta de incrustación profesional (ya sea el incrustador integrado en su suite de edición, un complemento dedicado o una aplicación independiente) y comience a eliminar el fondo verde para revelar la placa subyacente.
En este tutorial, demostramos las técnicas para lograr una tonalidad limpia y producir una composición perfecta que parezca natural y respalde la narrativa.
Con un refinamiento meticuloso, la composición final será pulida y cohesiva, lo que permitirá a su audiencia centrarse en la historia en lugar del proceso técnico.